
La falta de lluvias durante el verano y la disminución del rendimiento de las aceitunas condicionan la campaña 2026-2027, que arranca con la preocupación de los productores por la caída de los precios
Els Pets han sido nombrados padrinos de la nueva cosecha en un acto celebrado en Riudoms, que también ha incluido la primera cata del aceite nuevo

La Denominación de Origen Protegida Siurana prevé una reducción de la cosecha de aceite de oliva de entre el 35% y el 40% respecto a la temporada pasada. Sin embargo, pese a la caída de la producción, las primeras valoraciones apuntan a una cosecha de muy buena calidad. Así lo ha anunciado este lunes el presidente de la DOP Siurana, Pere Albà, durante la presentación de la campaña 2026-2027, celebrada en una finca de olivos del término municipal de Riudoms. La presentación ha estado presidida por el alcalde de Riudoms, Ricard Gili; el director general de Empresas Alimentarias, Calidad y Gastronomía del Departamento de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural, Joan Gòdia; y la directora de los Servicios Territoriales de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural en Tarragona.
La falta de precipitaciones durante el verano ha sido uno de los principales factores que han condicionado la campaña. A pesar de las lluvias del invierno, la sequía estival ha afectado al desarrollo de las aceitunas y ha reducido las expectativas de producción. Las precipitaciones de las últimas semanas, especialmente en las zonas más próximas a la costa, con registros de entre 150 y 200 litros por metro cuadrado en algunos puntos, han permitido una cierta recuperación de los olivos, pero no han sido suficientes para compensar los efectos de la falta de agua.
A esta situación se suma una disminución significativa del rendimiento de las aceitunas. Según ha explicado Albà, mientras que la temporada pasada el rendimiento se situaba en torno al 16% o el 17%, este año las primeras estimaciones lo sitúan cerca del 11% o el 12%. Esta reducción implica obtener menos aceite por cada kilo de aceitunas molturadas y acentúa la caída de la producción.
La preocupación por los precios marca el inicio de la campaña
Más allá de las previsiones de cosecha, el presidente de la DOP Siurana ha expresado la preocupación del sector por la evolución de los precios del aceite de oliva, especialmente en el mercado a granel, que mantiene una tendencia a la baja.
Albà ha señalado que esta situación responde a diversos factores, entre los que ha destacado la caída de los precios en Andalucía y la competencia de los aceites procedentes de otros países productores, como Túnez, Marruecos o Portugal, con estructuras de costes diferentes.
En este contexto, Albà ha defendido la necesidad de preservar el valor del aceite de oliva virgen extra de calidad y garantizar la viabilidad económica de las explotaciones agrarias.
El presidente ha insistido en que el futuro del sector agrícola no puede depender exclusivamente de las subvenciones y las ayudas públicas, sino que debe pasar por una remuneración justa del producto. En este sentido, ha reivindicado la calidad de los aceites de la DOP Siurana, reconocidos con numerosos premios durante la temporada pasada, y ha advertido de la importancia de no devaluar un producto que requiere esfuerzo, dedicación y unos estándares de calidad exigentes.
En cuanto a los precios de venta de la nueva cosecha, todavía no se ha tomado una decisión definitiva, aunque las perspectivas del mercado apuntan a una posible reducción respecto a la temporada anterior.
Els Pets, padrinos de la nueva cosecha por su fidelidad a sus orígenes
El grupo musical Els Pets ha sido nombrado padrino de la cosecha 2026-2027 de la DOP Siurana, en reconocimiento a su vinculación con el territorio y a su fidelidad a sus orígenes a lo largo de cuarenta años de trayectoria musical.
Durante el acto, el batería del grupo, Joan Reig, ha recordado sus raíces familiares campesinas en Constantí y las experiencias de juventud vinculadas a la recogida de la aceituna y la avellana. Reig ha reivindicado el papel fundamental de los agricultores en la conservación del paisaje, definiéndolos como los «jardineros del país», una expresión que resume la importancia del sector agrícola más allá de la producción de alimentos.
Por su parte, el bajista Falin Cáceres ha recordado con orgullo la etiqueta de «rock agrícola» con la que se identificó al grupo durante sus inicios. Lejos de considerarla una expresión despectiva, ha reivindicado la identidad rural que siempre ha acompañado a Els Pets, tanto en sus letras como en su manera de entender la música y el territorio.
Cáceres también ha destacado la importancia de mantener el vínculo con los orígenes y de defender el consumo de proximidad y los productos de kilómetro cero. Unos valores que comparten con la DOP Siurana y que han dado sentido al nombramiento del grupo como padrino de la nueva cosecha.
Una primera cata que pone en valor la calidad del aceite nuevo
La jornada ha incluido una cata del aceite nuevo a cargo de Àngels Calvo, responsable del Panel Oficial de Cata de Aceites Vírgenes de Oliva de Cataluña, que ha permitido descubrir las primeras características organolépticas de la cosecha 2026-2027.
A pesar de las dificultades que han condicionado la producción, las primeras valoraciones apuntan a una campaña con aceites de muy buena calidad, uno de los principales activos de la DOP Siurana.
El acto ha finalizado con un desayuno tradicional de campo (esmorzar de tros), que ha permitido compartir y degustar el aceite de la nueva cosecha en un entorno vinculado a la tradición agrícola y gastronómica del territorio.
La Denominación de Origen Protegida Siurana ampara aceites de oliva virgen extra elaborados bajo unos requisitos de origen y calidad certificados. La denominación trabaja para preservar el valor del producto, dar visibilidad al trabajo de los productores y elaboradores y fomentar el reconocimiento del aceite de oliva virgen extra entre los consumidores.
La nueva campaña arranca con el reto de mantener la calidad y el prestigio de los aceites de la DOP Siurana en un contexto de reducción de la producción y de presión sobre los precios, dos factores que vuelven a poner sobre la mesa la necesidad de defender el valor del aceite y el futuro del sector agrícola.